martes, 20 de julio de 2010

TRAS MIS PASOS



Siguiendo mis huellas, contando cada marca de mis pisadas, vigilante; mostrándose de ves en ves cada cierto tiempo, señalándome; susurra a mi oído recordándome, que cada segundo que pasa me acerca mas a ella. Espera paciente, lleva la cuenta de las marcas de mis pies. Mi primer alarido de vida, anuncio su llegada algún día a la puerta de mi casa. Es fría, es tétrica y común como la misma vida, es una sombra, que me sigue, es una verdad, una consecuencia, es la jugada final del destino. Su presencia acobarda, al más duro de los hombres, su nombre es sinónimo de final, es el oscuro manto, que traslada a los vivos, al desconocido habitad de sus antepasados. Conozco uno que la encontró y como estaba prevista la venció, pues la muerte se pone de rodillas, ante quien es vida; es simple, la vida a la muerte creo. Para mi la muerte es oscura ilusión, es una puerta que lleva a su antónimo, gracias a Jesús quien la venció. Convencido en que después de la muerte ahí vida, concluyo, el nacer es morir y el morir es nacer.
Jorge Flores (twitter FloresRiofrio)

martes, 9 de marzo de 2010

Venezuela necesita gente que la ame


He visto como se desmorona esta nación desde el corazón de las personas que la conforman. Corazones, envueltos en el yoísmo. Corazones que no buscan más que satisfacer las necesidades de quien los porta. De esa manera, viviendo de una forma egoísta, este país no va a surgir, ni podrá desarrollar el gran potencial que tiene. Venezuela necesita gente que la ame, que suspire por ella, personas que deseen, más que satisfacerse a sí mismos, suplir las necesidades legítimas de cada hombre y mujer, de este gran país, que solo le falta amor, por parte de los hijos que nacieron de ella.
Un amor que fortifique el compromiso de quienes nos gobiernan y de cada hijo de esta nación. Esa nación que vale la apreciada sangre de los patriotas, que con sudor y valentía, se enfrentaron a los opresores, para que jamás Venezuela se tuviera que arrodillar ante ningún hombre de carne y hueso.
Ahora vemos como poco a poco, nuestro pueblo es obligado a arrodillarse ante un hombre, y muchos hijos de esta patria, hacen lo que no deberían: callar. Para el dolor de nuestra madre Venezuela, ese silencio no es por miedo, sino por indiferencia, ya que una gran parte de los venezolanos no están comprometidos a dejar el estado cómodo en el que viven, que a la final les será arrebatado. Es lamentable decir, lo que parece venirle a Venezuela es una opresión, que ahogará la libertad, porque su pueblo no tomó la decisión de entregarse por la patria.
Sueño con ver a los venezolanos, hacer cosas extraordinarias, convertirse en el pueblo de pueblos, el ejemplo de las naciones. Que nuestros nietos derramen lágrimas de admiración por esta generación, que sé, tiene el potencial para hacer cambios radicales. Que abran el camino para la formación de la República que los patriotas del ayer alguna vez soñaron. Para ello debemos dejar la lastra del egoísmo, que nos está pesando tanto, pues sino luchamos de manera pacífica e implacable, no lograremos resguardar el sueño de Bolívar ni podremos dejar un legado poderoso.
Deseo que mi descendencia mire la historia de esta época, y vea hombres y mujeres que estuvieron dispuestos a derramar sangre y sudor, a sacrificar tiempo y vida, y se sientan tan orgullosos, como me siento hoy yo, de los valientes que me antecedieron, que prefirieron morir, antes que ver a esta tierra, a este pueblo, arrodillarse ante los pies de un hombre, tan mortal como ellos fueron.

viernes, 12 de febrero de 2010

Luz en medio de un oscuro engaño


He escuchado a bocas hipócritas decir, paz y amor, he visto rostro sonreír, mientras hacen un monologo de engaño, que lo cree el mundo, por que es corrupto como ellos, ¿Qué hace la humanidad en la oscuridad? Si cuando los ojos miran, desatan toda su impureza y a un dicen que son pocos los malvados, en esta tierra se ha visto hombres violar a la hija de su hermano, y madres llorar, desesperadas, después de arrancarse del vientre, un aliento de vida. Las lágrimas corren mas lento que la sangre, mas rápida es la muerte, que la agonía de los que viven. pero en medio de la oscuridad de la noche, hay luz para los quieran ver, en la mudes egoísta del mundo, hay una voz que te dice, aquí estoy yo te amo, a mi no me engañas yo conozco tus secretos, solo abre ese corazón oscuro, para que la luz de vida te libere de las cadenas del engaño.
De que vale calmar la sed, con la bebida perversa que ofrece el mundo, pues el mundo no es eternidad, Jesús si lo es, el quiere que vivas, pues los años pasan y el cuerpo envejece, pero CRISTO vive, y quiere compartir su vida contigo, quiere verte lejos de las llamas del infierno, te quiere con ropas de noble, con joyas de realeza, acepta su verdad, la recompensa esta donde el tiempo nada puede acabar. Vive, no permitas que tu respirar sea en vano.