martes, 26 de julio de 2011

Cuando se capturan Realidades

Nuestro mundo esta lleno historias, cada una con diferentes sentimientos, distintas realidades y sueños, historias que muchas veces no son contadas, pues vivimos en una sociedad que busca, día a día, desnibirse de la realidad y encontrar en las artes vanas, el sentido de la vida. James Nachtwey, encontró en la fotografía, la manera de mostrar a las personas, la crudeza de un mundo injusto abarrotado de sufrimientos y desigualdades.
La fotografía es como la pluma de los poetas y los instrumentos de un compositor, son como los pinceles de Leonardo y el cincel de Miguel Ángel, en las manos expertas de un fotógrafo, que ponga sus sentimientos, en cada imagen que capture de la realidad.
No necesariamente la realidad es buena, como tampoco es siempre mala, pero de vez en cuando tenemos que ver la maldad, para darnos cuenta de nuestra necesidad del bien, esto lo entendió el reconocido fotógrafo James Nachtwey. Según lo que expresa en el documental, photografher war, el va a los lugares mas duros y mas crueles, con la intensión de capturar esa realidad, para que las personas se den cuenta de los graves problemas que existen en el mundo.
Tristemente, los factores que más afectan a la humanidad, son producto de ella misma, ya que muchos que la conforman, están únicamente atentos a sus propias necesidades y se olvidan de su prójimo, además de que sometidos a sus propios complejos y sentimientos, no actúan a favor del bienestar colectivo, si no para aplacar sus odios y actuar fundamentados en prejuicios irracionales.
Para capturar una buena fotografía sobre alguna crisis, hay que hacerlo desde las entrañas del problema, para que ella encierre, tanto la imagen, como las texturas y los olores, a los cuales el fotógrafo y las personas involucradas están expuestas, de esa forma, los que miren la fotografía, podrán sentirla real y cerca, por lo menos en su corazón, porque comprenderán, que los que allí se encuentran, no son producto de la imaginación de un novelista, ni las maquinaciones de algún periodista amarillista, provocando entonces, que piense en la preservación de la vida y quiera contribuir, en la construcción de una mejor civilización.
Lamentablemente cuando se capturan ciertas realidades, algunas personas en vez de conmoverse, se encierran en el cinismo, como manera de justificar su poco amor a las otras personas y su carencia de compasión. Esto es triste, pero es también una verdad, con la que se debe enfrentar alguien que quiera cambiar el mundo a través de la fotografía.
Pensar que las guerras van a terminar, por mostrar las imágenes de ellas y que las injusticias culminaran, por mostrar fotografías revelando su forma mas dura, es esperar encontrar el Santo Grial, que le costo la vida a muchos en el medio Evo. Es imposible que las guerras y la desigualdad sucumban y terminen para siempre, porque el problema no esta en la ignorancia de las situaciones, sino en el corazón de las personas, pero la fotografía si puede contribuir para que en medio de la angustia de estos días difíciles de la humanidad, nazca la esperanza y la compasión, y algunos ayuden a otros en necesidad y la realidad no sea más caótica de la que ya es.

lunes, 25 de julio de 2011

Solo confieso

Las decisiones marcan nuestras vidas y determinan muchas veces nuestro destino.
Quisiera ser una persona que tome las mejores decisiones siempre, pero no es así, aunque he intentado atrapar la razón y caminar en sabiduría y prudencia, ha veces, mi corazón salta y se pone por encima de mi capacidad intelectual, dejándome desarmado y haciéndome cometer errores, que luego en la soledad, son tormentos, los cuales solo por Dios puedo superar.
Me he visto como filosofo, pero tal vez no sea mas, que un iluso que no sabe nada y cree saber mucho.
 Respecto a los sentimientos, me considero un aprendiz, cada día es una clase de la cual soy evaluado y para mí, si repruebo una vez, es una disección que me puede llevar a la depresión.
Me equivoco tan constantemente que pongo en duda, mi crecimiento como ser humano, solo me queda refugiarme en la esperanza de que Dios esta trabajando conmigo y que es real mi sueño de llevar a las personas, a un crecimiento espiritual.
Dentro de mí arde una pasión, por ser participe en el crecimiento individual de las personas, ser ese jardinero que riega y cuida sus flores, desde el momento en que las siembra hasta el momento que la vida ya no le necesita.
Me siento tan incapaz ha veces en mi función, por mis debilidades de carácter, pues lucho y me canso porque el progreso en otros no es el que deseo, me gustaría ver a las personas crecer rápido y constantemente, pero no es así, es un trabajo diario y arduo, que puede llegar a desgastarme espiritualmente, la única razón por la que no me desgasto es por amor, amor a Jesucristo y por la Fe en Él.
En medio de mis debilidades, en todo mi vaivén, me mantengo con la convicción de que lo que hago para lo eterno sirve de algo, que se refleja en la Tierra y brilla con fuerza en el intangible firmamento de la eternidad. En el camino de amor que he emprendido, habrá cansancio, dolor y frustración, pero sé, que en medio de cualquier flagelo que tenga que padecer, en nombre del sueño de Dios, estará Él como poderoso gigante acompañándome, porque mi misión no depende de mí sino de sus manos.

viernes, 15 de julio de 2011

Carta de un amigo a una amiga

Las cosas de los enamorados son tan complicadas e ilógicas. Más los enamorados solos son los que más me intrigan, ellos no tienen sentido, son extraños, se desvelan por alguien que no los ama, que no piensa en sus sentimientos, ni se toma el tiempo para reflexionar acerca del gran amor, que nubla la mente de ese ser condenado a no ser amado por quien ama.
Si pudiera mostrarte ahora mismo mis pensamientos, encontrarías miles de deseos que suplican besar tu boca, ¿Te sorprende? Sé que dentro de ti algo te grita que mis palabras no son para ti, pero no estás segura, ¿Cómo poder estarlo? Si esta carta llego a tus manos y no a otra persona, tiene que ser para ti, mas yo soy tu amigo, ¿Cómo sería posible que te escribiese sobre el deseo que siento de besarte? Yo, que se sobre el hombre que quieres, sobre tus frustraciones amorosas, sobre tu peculiar forma de actuar cuando estas aburrida, conozco tu rostro en el momento en que te enojas, como te quedas en silencio mirando a tu alrededor, se, que con un chocolate te puedo sobornar, para que me sonrías cuando estas molesta, aunque en el fondo no quieras y pretendas mantener tu teatro de niña brava conmigo. No preguntes mas, eres tú a quien escribo.
Como quisiera poder decirte estas palabras y no esconderlas tras mi silencio, un silencio que te invita muchas veces a pensar cualquier cosa, me imagino que te intriga lo que ocurre en mi mente, cuando mis labios están sellados. Muchas veces callo pues en mi mudes soy sabio. ¿Como decirte que me gustas?, que pienso en ti por las noches, en los días, en las mañanas, que no hay faceta hermosa de la vida, que no me recuerde a tus ojos ¿Cómo decirte que estoy enamorado de tu sonrisa? Si soy tu amigo.
Sé muy bien que esto que siento jamás podrá envolverte de tal manera, que haga que me quieras de la misma forma que yo te quiero. Me duele pensar que lo veras, tal vez, como una traición a nuestra amistad, pero no es así. Ponte en mis zapatos cuando me veas, no pienses esta vez en lo que sientes, si no escucha este grito de amor, como una confesión que me libera y ámame como tu amigo que te escribe en esta carta, lo mucho que te quiere.

jueves, 14 de julio de 2011

Una mirada llena de vida

Un joven caminaba angustiado en las calles de una populosa ciudad, perdió su trabajo y no encontraba en su mente una escusa para vivir. Veía los rostros monótonos de los patéticos seres que vivían solo para respirar, trabajar, reproducirse y luego morir; pensaba que cruel es la vida, de que vale un respiro si solo conduce a otro igual. De pronto su mirada se encontró con otra mirada que sustituyo la apatía de su alma y la desdicha de su rostro, por una sonrisa de esperanza. El muchacho se paralizo, y en su mente dijo, que mirada tan preciosa, que ojos llenos de vida, he visto muchas miradas y nunca una que se adueñe de mi vista, como lo hacen las estrellas del cielo. Se detuvo y empezó a buscar entre la gente a la dueña de aquella gloriosa mirada que le dio un poco de alegría a su existencia. En su búsqueda encontró una señora con el cuerpo ya carcomido por el tiempo. La señora lo miro y el se dio cuenta que ese pedazo de carne vieja, tenia la mirada de un ángel. ¿Cómo es posible? Se pregunto; la señora, clavo sus pupilas en las suyas y sonriendo le dijo, joven tu existencia valdrá la pena solo y cuando tu decidas vivir amando cada segundo, porque la vida pasa rápido. Con el corazón a mil por hora el muchacho le pregunto ¿Cómo hago para tener su mirada? La señora respondió, pon en tu corazón agradecimiento por cada partícula de aire que respiras y te aseguro joven, que tendrás una mirada como la mía.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Oh Los recuerdos

Oh, los recuerdos, lo único que nos queda en el ocaso de nuestro tiempo.
Los años son como piedras, piedras que pesan en mis ya cansados hombros, años que me recuerdan, lo rápido que fue vivir, lo lento que fui para reflexionar, a cerca de mi mortalidad, años que estando sobre mi, como león sobre su presa, asfixiándome hasta morir, me consuelan regalándome la sabiduría única de los viejos. Que extraños son los años, por un lado me condenan y por el otro aligeran mi pensamiento.
Oh, los recuerdos, alegrías nostálgicas, tristezas y sueños.
Cuando eres viejo, ves la muerte de una manera distinta, ya no es el mito que me alejaba de los peligros, ya es un fantasma que toca a mi puerta. Pero no temo, por lo menos no todo el tiempo, ya acepte mi destino, no es tan malo, escuche de un camino, un camino al parecer muy lejano, a veces parece irreal, pero les aseguro mis buenos amigos, que allí encontrare paz. Nunca fui un creyente, nunca fui escéptico, nunca me importo el después de la vida, pues era joven y algo así estaba muy lejos, ahora estoy viejo y lamento, no haber afirmado en mis años jóvenes, que existe un Cristo resucitado que puede rescatarme de mis miedos y del manto oscuro del sin tiempo.
Oh, los recuerdos, besos sutiles del alba, mezquinos narradores de mi propio cuento.
No recuerdo todo lo que quisiera recordar y recuerdo mucho de lo quisiera olvidar, creo que de eso se trata la vida, por supuesto cuando eres viejo. La vida te lleva a mirar para atrás, es el entretenimiento de los que se acercan al ultimo respiro, pero me quedas tu, mi cielo, me quedan tus caricias, tus cariños, tus besos, amor mío, estoy en el acaso de mi tiempo y te veo y te amo mas, porque ha pesar de las desdichas y de todo el sufrimiento que juntos hemos pasado, estas a mi lado, fiel, oh cariño, como en nuestros años mas tiernos.
Oh, los recuerdos, de nada valen si no existe lo eterno, por fin he encontrado por lo menos estando viejo, la paz de la inmortalidad y un boleto a un lugar tan genial, si tan solo pudieran verlo.