Las decisiones marcan nuestras vidas y determinan muchas veces nuestro destino.
Quisiera ser una persona que tome las mejores decisiones siempre, pero no es así, aunque he intentado atrapar la razón y caminar en sabiduría y prudencia, ha veces, mi corazón salta y se pone por encima de mi capacidad intelectual, dejándome desarmado y haciéndome cometer errores, que luego en la soledad, son tormentos, los cuales solo por Dios puedo superar.
Me he visto como filosofo, pero tal vez no sea mas, que un iluso que no sabe nada y cree saber mucho.
Respecto a los sentimientos, me considero un aprendiz, cada día es una clase de la cual soy evaluado y para mí, si repruebo una vez, es una disección que me puede llevar a la depresión.
Me equivoco tan constantemente que pongo en duda, mi crecimiento como ser humano, solo me queda refugiarme en la esperanza de que Dios esta trabajando conmigo y que es real mi sueño de llevar a las personas, a un crecimiento espiritual.
Dentro de mí arde una pasión, por ser participe en el crecimiento individual de las personas, ser ese jardinero que riega y cuida sus flores, desde el momento en que las siembra hasta el momento que la vida ya no le necesita.
Me siento tan incapaz ha veces en mi función, por mis debilidades de carácter, pues lucho y me canso porque el progreso en otros no es el que deseo, me gustaría ver a las personas crecer rápido y constantemente, pero no es así, es un trabajo diario y arduo, que puede llegar a desgastarme espiritualmente, la única razón por la que no me desgasto es por amor, amor a Jesucristo y por la Fe en Él.
En medio de mis debilidades, en todo mi vaivén, me mantengo con la convicción de que lo que hago para lo eterno sirve de algo, que se refleja en la Tierra y brilla con fuerza en el intangible firmamento de la eternidad. En el camino de amor que he emprendido, habrá cansancio, dolor y frustración, pero sé, que en medio de cualquier flagelo que tenga que padecer, en nombre del sueño de Dios, estará Él como poderoso gigante acompañándome, porque mi misión no depende de mí sino de sus manos.
Quisiera ser una persona que tome las mejores decisiones siempre, pero no es así, aunque he intentado atrapar la razón y caminar en sabiduría y prudencia, ha veces, mi corazón salta y se pone por encima de mi capacidad intelectual, dejándome desarmado y haciéndome cometer errores, que luego en la soledad, son tormentos, los cuales solo por Dios puedo superar.
Me he visto como filosofo, pero tal vez no sea mas, que un iluso que no sabe nada y cree saber mucho.
Respecto a los sentimientos, me considero un aprendiz, cada día es una clase de la cual soy evaluado y para mí, si repruebo una vez, es una disección que me puede llevar a la depresión.
Me equivoco tan constantemente que pongo en duda, mi crecimiento como ser humano, solo me queda refugiarme en la esperanza de que Dios esta trabajando conmigo y que es real mi sueño de llevar a las personas, a un crecimiento espiritual.
Dentro de mí arde una pasión, por ser participe en el crecimiento individual de las personas, ser ese jardinero que riega y cuida sus flores, desde el momento en que las siembra hasta el momento que la vida ya no le necesita.
Me siento tan incapaz ha veces en mi función, por mis debilidades de carácter, pues lucho y me canso porque el progreso en otros no es el que deseo, me gustaría ver a las personas crecer rápido y constantemente, pero no es así, es un trabajo diario y arduo, que puede llegar a desgastarme espiritualmente, la única razón por la que no me desgasto es por amor, amor a Jesucristo y por la Fe en Él.
En medio de mis debilidades, en todo mi vaivén, me mantengo con la convicción de que lo que hago para lo eterno sirve de algo, que se refleja en la Tierra y brilla con fuerza en el intangible firmamento de la eternidad. En el camino de amor que he emprendido, habrá cansancio, dolor y frustración, pero sé, que en medio de cualquier flagelo que tenga que padecer, en nombre del sueño de Dios, estará Él como poderoso gigante acompañándome, porque mi misión no depende de mí sino de sus manos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario