Mario Vargas Llosa en 1990, hablo en un foro de
intelectuales Mexicanos, sobre las dictaduras militares Latinoamericanas y
sobre la hegemonía del PRI (Partido Revolucionario Institucional) en México, afirmando algo que quedo grabado en la
historia democrática de nuestros países, “México es la dictadura perfecta”
El escritor peruano, premio nobel de literatura, afirmo esa frase, analizando el actuar del partido gobernante mexicano, que por medio de su poder sedujo a intelectuales y creo un ambiente “democrático” que mostraba una pluralidad ambigua, donde siempre sus políticos eran los vencedores y salvadores de la patria.
Vargas Llosa explico en esa oportunidad, que todas las dictaduras habían querido lograr lo que el PRI logro en México, pero no habían podido alcanzar su cometido. Creo que lo dicho por el intelectual sobre el país centroamericano, se queda pequeño en comparación con lo ocurrido en Venezuela.
Durante los últimos catorce años, la política
venezolana giro en torno a la figura de Hugo Chávez, su carisma y su liderazgo,
lo hizo tan influyente, que logro hacer que todos los poderes Públicos en
Venezuela, estuvieran a su merced, mientras los aplausos del pueblo aprobaban los
decretos que le daban mas poder. Su gobierno fue un ejemplo, de la demagogia
que describe Platón en su libro “La República donde un hombre por medio de
emocionalismos, persuade a una nación a obedecerle, convirtiéndolo en su salvador.
Es una forma de gobierno que convierte a una persona, en alguien indispensable
para un pueblo, que gustosamente hace lo que su líder le pide, sin importarle
las consecuencias.
¡La demagogia es la dictadura perfecta!, aquí en
Venezuela se pudo establecer y hacerse palpable. Hugo Chávez, fue sin duda, el
hombre con más poder de Venezuela en lo que ha sido el siglo XXI, logro convertirse
en la figura irreemplazable para muchos de sus seguidores, que le amaron y le
obedecieron con pasión fanática, sin embargo,
su legado, su ideología, su socialismo bolivariano, es probable que no
sobreviva en la practica, puesto que su liderazgo no fue heredado por sus
sucesores, demostrando que su plan de gobierno, solo estaba sustentado por su
carisma.
Al momento de morir, su sucesor, Nicolás Maduro,
heredo la hegemonía del líder de la revolución y la estima de muchos de sus
simpatizantes, se le coloco en sus manos “La dictadura perfecta”, para que hiciera
trascender los ideales del difunto “comandante presidente”. Al parecer ha
fallado en su cometido y ha desperdiciado la oportunidad de trasmitir el
legado, que Hugo Chávez quiso dejar para Venezuela.
Nicolás Maduro fue un pésimo candidato, evidencio la
fragilidad del “chavismo”, puesto que no puedo establecer políticas efectivas,
que suplieran el gran carisma de Chávez. Ahora con las elecciones del pasado 14
de abril, donde gano por la mínima, con una diferencia que no llega a los trescientos
mil votos, el Chavismo entra en una crisis, que desmorona la dictadura perfecta,
piedra a piedra, bloque a bloque, mientras dentro del PSUV se evalúa, el porque
de su victoria con sabor a derrota.
Nicolás Maduro no fue el mejor sucesor, es una
muestra de un defecto del liderazgo de Chávez, quien colocaba a las personas en
puestos de gobierno, más que por capacidad, por estima y confianza. Pudo haber
colocado a Arias Cárdenas por ejemplo, pero eligió a un hombre con poco
carisma, que se adecuaba mejor a los ideales que había adoptado, hizo su
heredero, a un radical comunista, con profundos pensamientos maoístas,
relacionado con los Castros de Cuba, desde hacia años.
La crisis del Chavismo, no es mas que la consecuencia natural del desgaste de la demagogia explicada por Platón, que se centra exclusivamente en la imagen de un hombre, que al perder la conexión emocional con las personas, pierde su poder, obligando a quienes ejercen el gobierno, a adoptar la tiranía como la practica necesaria para sobrevivir en el mando. Sin el poder que da la popularidad, la única forma de mantenerse es por medio de la represión.
¡Chao dictadura perfecta, hola dictadura vulgar! Al menos que como Venezolanos, defendamos los valores democráticos y hagamos lo necesario, para obligar a los futuros tiranos, a retirarse para siempre de Miraflores.
Jorge Flores Riofrio
twitter @floresriofrio
